Miedo a ser Yo en pareja



Ella en terapia:


Cada que me enamoro, me debilito.


Parece una frase comprimida que se esconde bajo la premisa : ahora sí, por fin encontré el amor. Abro los ojos y veo una mirada radiante, fuerza en mi ser y una sorpresa gratificante de vivir la experiencia de sentirme enamorada, en realidad no sé qué tanto se me nota, lo que sí sé es que cuando estoy con él hay algo que nubla esa fuerza.


Ojalá nunca sepa lo que mi mente piensa cuando estoy con él, porque conocería mi miedo a ser yo, chocaría con mis pensamientos que aturden y me cuestionan todo el tiempo: si estoy hablando mucho y lo canso o si hablo poco y piensa que soy aburrida, si tengo pestañas cortas, si pido algo muy calórico en la cena, o algo muy barato porque no tengo mundo, que si la chica que pasó al lado tiene más curvas, un mejor estilo o un cabello más cuidado que el mío, y que si tengo mal aliento mientras platico con él, ojalá no detecte el barniz craquelado de mis uñas y en lugar de ello sienta la suavidad que le da la crema más costosa para las manos que compré con la finalidad que tenga aunque sea un buen recuerdo mío.


¿Por qué tengo miedo de mostrarme tal cual soy? Con mis chistes tontos, mi romanticismo a tope y gusto por la música de ayer. Por qué querer que su mente no le hable y le diga que no soy suficiente, que no valgo la pena, que busque otra opción…


Él en terapia:


Cada que me enamoro, crezco.


Crezco porque al verla me siento afortunado, como si hubiera hecho algo muy bueno para que ella estuviera a mi lado, ella es perfecta, con esos ojos que me regalan una mirada paciente, amable, amorosa. Ella es completa en todos los sentidos, su fuerza al hablar, es una mujer que brilla, es magia, es luz, es uno y los mil colores a la vez, amo sus silencios cuando está pensando, amo sus palabras cuando no deja de hablar, toda ella está cubierta de vida, de risas, de paz. A ella le apena no tener las uñas impecables, yo con tomar sus manos tomo el mundo entero y la verdad ni siquiera sé cómo debería de ir un esmalte.


Ojalá ella nunca sepa lo que piensa mi mente cuando estoy con ella, porque mi mente piensa en lo eterno y en que todo es posible, porque si ella entrara a mis pensamientos y pudiera ver su fuerza llevando un tatuaje hecho en su alma que dice “ámame” y al cual es imposible negarse.


Ojalá nunca sepa lo que piensa mi mente cuando estoy con ella porque en ese momento se volvería enamorar de ella misma, se pondría sus tacones rojos y caminaría más firme, sin miedo a soltarme, sin miedo a ser ella…


“Ella en terapia” somos muchas conectando con nuestras dudas y miedos, deseando que venga de afuera la aprobación y un mirar amoroso que aunque podemos tenerlo, a veces no sabemos aceptarlo.


Hoy frena tu mente de interpretaciones, no te lastimes con historias que nunca sabrás, aprende a identificar las voces que pesan, que limitan y estresan, súmale compasión y réstale importancia, te aseguro que quien te ame te amará tal y como eres, ni con menos ni con más.


Porque no hay peor tormenta que la que uno se arma solo en la cabeza. Te invito a que sí sepas “lo que pasa por la mente de mucha gente cuando está contigo”. ¡Te sorprenderías de ver lo maravillosa que eres ahí adentro!


Dejemos de dudar y empecemos a creer… sin miedo a ser yo, sin miedo a ser, ¡sin miedo!


¿Tienes miedo a ser tú en pareja?


Me interesa leerte, déjame un comentario.


Leticia Quintanar

Lety es psicóloga especialista en terapia de pareja

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